1. Búsqueda y compra de la parcela más adecuada.
El emplazamiento de la parcela es de una
importancia vital a la hora de construir nuestra casa. Una idéntica casa tendrá
un valor una vez acabada muy diferente dependiendo de dónde se encuentre,
siendo el coste de la construcción el mismo. Es decir, si construimos una casa
en las afueras de un pueblo o, de diferente manera, en una zona más céntrica, lo que nos cobre el
constructor será siempre lo mismo, siendo el valor resultante muy diferente una vez nos entregue
las llaves.
Está muy claro que las parcelas mejor
situadas tendrán un coste mayor, pero si podemos adquirirlas seguramente
amortizaremos mejor el dinero que invertamos en nuestra casa. Luego también
debemos barajar la idea de la posible futura venta de nuestra casa. Siempre es
más fácil vender lo mejor situado.
Otro aspecto importantísimo es la
orientación de la parcela. El Sol es vital en invierno. En verano cualquier
parcela recibe Sol, e incluso se buscan formas de camuflarnos del mismo; pero
en invierno la cosa cambia radicalmente. Desaconsejo encarecidamente la compra
de cualquier terreno o parcela que no tenga una orientación sur despejada. El
Sol en invierno en una casa es la vida de la misma, no lo olvidéis nunca.
Por último, y no por ello también de menor
importancia, es la orografía del terreno. En un principio una parcela con una
fuerte inclinación será siempre una opción más económica, aunque hemos de tener en cuenta que a la hora de
construir nos puede salir muy cara. Las parcelas inclinadas suelen obligarnos a
construir muros de contención con el fin de hacer terrazas planas y
transitables. La inversión en muros puede llegar a suponer una inversión mayor
que la diferencia de precio de una parcela más plana. Además, una
parcela con terrazas nunca llega a ser lo mismo que una parcela con superficies
planas naturales. Cierto es que si lo que priorizamos son las vistas, seguramente
nuestra parcela difícilmente será plana...
Con lo apuntado habrás sacado la conclusión que la parcela ideal sería la cercana al pueblo, por su valor, que esté bien orientada, sin edificios ni elementos naturales que la ensobren, y lo más plana posible además de con bonitas vistas. Si tu parcela es esta y te la puedes permitir, perfecto. Si no es así, valora y sopesa adecuadamente que es lo que priorizas y más te interesa. Así sabrás perfectamente si tu compra es la más acertada .
En cuanto a la negociación de la posible financiación externa, por
una parte los economistas más avezados recomiendan no hipotecarse por un
periodo superior a los doce años y que la cantidad a pagar cada mes no supere
en un tercio los ingresos familiares.
Por otra parte, la entidad financiera
seguramente, aunque cada caso es un mundo, tendrá pocas ganas de negociar
contigo si no aportas una cantidad de capital y la parcela comprada. Aunque ya
digo, este es un tema a estudiar en cada caso. Mi consejo es que no contemples
posibilidades que vayan más allá de tu realidad. Es cuestión de hacer números
de una forma serena, con conocimiento y negociar sin presiones, esos serán tus
mejores aliados. Infórmate por personas competentes y contrasta.
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